Reflexión:
El alma del hombre está hecha únicamente para la felicidad, pero felicidad no temporal sino eterna, esto es, para el Ser, para el Espíritu.

Pero al Creador, puesto que estamos rodeados de la carne, no lo podemos ver, ni palpar de una manera sensible.

Y de aquí se sigue que el hombre muchas veces radique su corazón en lo material por encontrar un destello falso.

¿Y es feliz? ¡Ay… de ninguna manera!… que cuando cree encontrar el objeto de sus complacencias y ardientes deseos, se le escapa de las manos… Tramonta y muere!…
Por: Moksha Figueroa


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