Por favor , para no digas nada.
Deja que el silencio sea quien de las palabras.
Amo este momento, dónde me envuelve, dónde siento que me toma.
Es allí donde todo pasa, porque el amor llega y la luz se hace, me siento plena.
Si, en el simple silencio.
Dónde la música surge en vibraciones internas.
La inspiración surge, la geometría se extiende y se muestra en si misma.
Los números corren y la eternidad se toca.
Envuelta en este sueve silencio no hay dudas, pues estás se disipan y el océano de quietud me inunda.
Silencio, oh silencio donde tú te manifiestas.
Que tesoro tan grande eres, camino perfecto
Compartamos el Silencio.
Por Moksha Figueroa


Más historias
EL AMOR Y LA HIGIENE EN LOS AÑOS 1600 Y 1700
ENTRE LA PRISA Y EL TIEMPO
VISITA EL MUSEO DEL EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS EN PUEBLA