Solo hay una vejez que se lleva consigo la belleza del hombre o la mujer, y no es aquella de la carne, que deja el blanco caer sobre los cabellos o que forma surcos en la piel. Sino la vejez del alma, aquella que deja un corazón que ya no ríe a carcajadas solo por latir, ni que late solo por reír.

Pues es entonces que el mundo pierde su sentido y nuestra vida con el; haciendose del alma y de su brillo una simple sombra…un sueño del ayer…

Por: G Arturo Silva R


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