El fuego se originó en los comercios y almacenes situados en la zona sur del Circo Máximo.
Las llamas avanzaron sin control durante unos seis días y arrasaron cerca de tres cuartas partes de la ciudad (10 de los 14 distritos), dejando tras de sí una gran devastación.
El emperador Nerón se encontraba en Anzio cuando se desató la catástrofe, aunque regresó rápidamente para organizar la ayuda a los damnificados.
Para la posteridad quedó la leyenda de que él mismo provocó el fuego y tocó la lira mientras la ciudad ardía.
Sin embargo, la mayoría de los historiadores coinciden en que fue un trágico accidente, provocado por el hacinamiento y las construcciones precarias de la época.
Tras el desastre, Nerón utilizó el espacio despejado para reconstruir la ciudad con nuevas normas urbanísticas e iniciar la edificación de su fastuoso palacio, la Domus Aurea.
Por: Redaccion


Más historias
EL AMOR Y LA HIGIENE EN LOS AÑOS 1600 Y 1700
ENTRE LA PRISA Y EL TIEMPO
VISITA EL MUSEO DEL EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS EN PUEBLA