Me remonto un poco al pasado en donde los juguetes eran de hojalata, de madera, o de cartón, inclusive, pero lo que siempre a prevalecido en la mente de niños, jóvenes y adultos es la imaginación sin eso es muy difícil encontrarle o darle vida a un juguete.
Los juguetes que adquieren vida.
“Qué mayor prodigio que este: ¿una pelota?… tira el niño una pelota contra la pared, y la pared se la devuelve. Observen qué, con esto solo, la pared, algo tan inerte, tan rígido, viene a vivificarse en una suerte de animación mitológica, y entra en el juego, y se convierte en contendiente del niño, y – ¡amable milagro! – los dos juegan…”
EUGENI D´ORS
Joguines
La Veu de Catalunya, 5 de enero de 1906
Los juguetes han progresado como todo en nuestro mundo social y económico, aquellos juguetes que mencioné de hojalata, madera y cartón han quedado atrás o mejor dicho en el pasado ahora de esos juguetes que quedan vivos están en museos o en manos de coleccionistas, por cierto, cotizados en altos precios.
Ahora los juguetes actuales son de plástico, de pasta, de fierro colado y además eléctricos, de control remoto, de pilas o baterías, aun así y no importando el precio se debe hacer lo que sea para adquirirlos lo importante es hacer feliz a los niños, no importando la fecha ya que puede ser un cumpleaños, un día del niño, pero las fechas más importantes para regalar y ver ampliamente la sonrisas de los niños, son por tradición: Navidad y el día de los Reyes Magos, esos dos días es importante y obligatorio que haya juguetes, previo a esas dos fechas las jugueterías y centros comerciales se abarrotan al máximo, Santa Claus se hace presente y que decir de los Reyes Magos caminar por todas partes y encontrar el juguete anhelado, cumplir con las petición de la carta de un niño eso, es justamente sagrado.
Un niño al ir a dormir y dejar su zapato desea de todo corazón que al despertar esten bajo su zapato los juguetes que él en su carta pidió, no importando el precio, porque la sonrisa, la felicidad de un niño no tiene eso precisamente; precio, desde luego no siempre es cumplida esa petición porque los reyes magos no entran en un estándar económico hay reyes magos que lo pueden comprar todo y hay reyes magos que incluso sacan los juguetes a crédito, pero vuelvo a repetir eso de como se adquieran los juguetes no importa porque los reyes magos deben cumplir lo más cercano o exactamente la petición que en su carta describen los niños.
Todos cuando niños hemos deseado específicamente algún juguete y somos nosotros quienes le damos vida, le damos voz, le damos movimiento e incluso le damos nombre y
se vuelve parte de nosotros, duerme al lado nuestro y no nos separamos de él, lo adoptamos como si fuera una persona, un hermano, un amigo o por qué no decirlo un hijo.
El incendio de El Siglo por Irene Polo
“cuando oyeron a los vecinos que gritaban ¡El siglo se quema!¡El siglo arde por los cuatro costados! Mientras subían a la azotea, para ver la humareda, lanzó un chillido: Mamá, ¿y las muñecas? ¿no salvarán los bomberos a las muñecas? Claro que no, hija mía, le respondí. ¡menudo trabajo iban a tener! ¡Dios mío, lo que le dije! Se sentó en una silla del comedor y no paraba de llorar. No quiso almorzar y mi marido comprobó que tenía fiebre. La metimos en la cama, y ahí la tienen, que cuando se acuerda de las muñecas muertas de El Siglo, a las que tanto quería, todavía llora…”
IRENE POLO
(Després de la foguera d´El Siglo) Vívtimes inédites
La Rambla (esport i ciutadania), 2 de enero de 1933
Poema: Los Juguetes
En el día yo les doy la vida,
por la noche ellos, los juguetes, me dan la imaginación,
siempre con ellos a mi lado voy,
el coche, el tren y también los de peluche todos caben en mí y yo sonrío porque de ellos aprendí.
Los juguetes tienen vida, aunque muchos no lo creen más de niño uno si lo ve, tienen corazón y de plástico no es, porque ellos sienten y aman también, me contaron en secreto que ellos sufren si los arrumban al olvido también.
Los juguetes son la alegría de la infancia,
el enemigo de la tristeza y el mundo perfecto de la esperanza infantil.
-Alfonso Macías Cedeño
Los niños esperan los juguetes, como se espera a un amigo, como se tiene una ilusión,
el inventor de los juguetes nunca morirá, como nunca morirá la infancia en la humanidad.
Por: Alfonso Macías Cedeño


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