Cambio brusco o violento en el ámbito político de una sociedad.
En México nuestra revolución está perfectamente marcada con la fecha 20 de noviembre de 1910, ahora bien en nuestro país no solo hubo una revolución sino tres o más revoluciones en una, están perfectamente distinguidas: la de Francisco I Madero, la de Francisco Villa y la de Emiliano Zapata, las tres unidas por un mismo fin, el derrocamiento de la dictadura de Porfirio Días, ahora bien, esto es por demás conocido nos lo enseñaron desde nuestra educación primaria pero, ¿realmente lo festejamos, lo recordamos como tal? A mi parecer desde las autoridades gubernamentales no se le ha dado esa importancia al festejo qué nuestros héroes revolucionarios hicieron por nuestro país con base en sus ideales de cambiar el sistema político y exterminar los abusos laborales y sobre todo abusos a los campesinos.
El más reciente libro de Juan Gómez Quiñones “Teorizando sobre la Revolución Mexicana” publicado por el Instituto nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) señala que a pesar de lo mucho que se ha escrito sobre el periodo más estudiado de la historia de México, aún has muchas omisiones, por lo cual incorpora en su análisis aspectos que antes no habían sido considerados o se habían tratado secundariamente, como son las cuestiones raciales y de género.
Teorizando sobre la Revolución Mexicana ahonda sobre la discusión acerca de la participación de las mujeres no fue exclusivamente así, sino que fue multifacética e importante, desafortunadamente no se le ha dado el mérito ni la complejidad que merece.

El historiador Juan Gómez también dice que se han olvidado mucho a los indígenas, quienes participaron en gran medida y directamente en la Revolución Mexicana, tanto como soldados, afiliados a un mando o alguna facción, tampoco esto se ha tomado en cuenta en un análisis de la historia social.
Igualmente señala a la cultura como factor esencial, como una dimensión muy importante del movimiento armado, pues el profesor Gómez Quiñones piensa que todavía hay mucho que hacer al respecto.

Ahora bien pienso que ese 20 de noviembre tan importante ha quedado en un desfile que no tiene razón de ser, ya qué lo que se exhibe es personal de guerra, armamento y se exhibe el representante del gobierno federal (el presidente del país mexicano) de igual manera los estudiantes de todos los grados han sido educados para que en cada fecha histórica aspiren a descansar o bien conocidos los puentes de días inhábiles y por otro lado en el ámbito laboral esperan ese famoso puente para vacacionar entonces ¿en donde queda ese onomástico glorioso que nos llevo a un cambio político en nuestro país?
Hay conocedores de este tema de la revolución mexicana es decir historiadores que dicen que la revolución mexicana no terminó y creo que con mucha más razón debemos tener presente de sobremanera esa fecha y el meollo de lo que fue y representa el “20 de noviembre de 1910.
Ahora bien, si como dicen algunos historiadores al respecto de que la Revolución Mexicana no concluyó debemos tener siempre en mente que estará latente la conclusión, pero ahora apoyados en la ciencia, la preparación, pero sobre todo la razón.
Por: Alfonso Macías Cedeño


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